Vamos a hablar de las palabras, ¿cuantas veces hemos oído decir <por la boca muere el pez, por las palabras el hombre> ?, muchas seguramente, pero nos hemos parado a pensar lo que significan, lo que quieren decir realmente. Muchos pensarán que posiblemente quieran decir que si con las palabras empezamos una discusión o pelea, esta puede que acabe mal y al extremo pueda llevar a la muerte de alguien, pero no, no es eso a lo que se refiere el refrán.
El refrán quiere decir que las palabras son creadoras, son la forma que tenemos de traer a manifestación todo lo que deseamos, las palabras son las herramientas con las que decretamos todo lo bueno y lo malo que deseamos, tanto para nosotros como para nuestro prójimo y no solo para el ser humano, sino que el decreto o la palabra influye en todo, situaciones, estados de ánimo, finanzas, salud, sabiduría, en fin en todo.
Sabiendo esto debemos tener muy en cuenta lo que decimos, normalmente no nos paramos a pensar las palabras que salen de nuestra boca, y comúnmente nos encontramos diciendo (decretando) cosas que nos perjudican, como por ejemplo: ¡que tonta soy!," soy idiota", "no soy capaz de hacer"," a mi todos me toman el pelo"," tengo muy mala suerte"," no, si a mi todo me sale mal", "que vida mas perra me ha tocado vivir", todos hemos dicho alguna de esas frases o todas en alguna ocasión o asiduamente, por lo tanto si lo repetimos y lo repetimos, estamos decretando lo que queremos para nosotros, y como el Universo siempre nos atiende en nuestras peticiones, si las hacemos con la debida atención y emoción, pues nos la envía y así empezamos una rueda, como el pez que se muerde la cola, nosotros nos quejamos de nuestra mala suerte y como ponemos toda nuestra intención en la queja y emoción, nos sale del corazón, pues eso es lo que recibimos.
Lo peor no es lo que nosotros estemos decretando para nosotros mismos, sino lo que decretamos para los demás, sean personas, gobiernos, finanzas, razas, países, mares, montañas, cualquier cosa. ¿Cuantas veces al día nos hemos encontrado criticando o juzgando a alguien o algo?, si nos ponemos a pensar, seguramente que cada vez que hablamos por una vez que digamos algo positivo de alguien nueve serán cosas negativas, seamos honestos y reconozcámoslo. Pues bien todas esas críticas que hacemos, defectos que ensalzamos, en fin toda esa negatividad que lanzamos sobre el pobre que le ha tocado, para nosotros se hace realidad, y cada vez se acentuarán más esos conceptos, por lo que en nuestro interior empezaremos a sentir menosprecio por el, más adelante un poco de rencor y acabaremos sintiendo odio, o en el caso de infravalorarlo, acabaremos haciéndole creer que no sirve para nada, cosa que no es cierta, puesto que todos fuimos creados perfectos. ¡Te das cuenta de lo que digo! un niño nace perfecto, capaz de hacer cualquier cosa en la vida, tiene capacidad para realizar todo lo que se presente, pero si ya de niño empiezan a decirle que es tonto, que no sirve, que no atiende a los estudios, que nunca será nada en la vida, al final él acaba creyendoselo y actúa según le han dicho que és.
La palabras son muy poderosas, y debemos tener cuidado con lo que decimos, puesto que si nosotros decretamos cosas negativas, otros lo hacen en contra nuestra, por lo tanto debemos de cambiar nuestros hábitos y estar pendientes a lo que decimos, si empezamos a decretar en positivo, a decir que todos somos expresando la perfección divina, si lo decimos con la emoción que sale del corazón, veremos como cambian situaciones que creíamos inamovibles, veremos como, personas a las que creíamos tontas, hurañas, etc, no lo son en realidad y se vuelven mas despiertas, sonríen, dejan salir sus habilidades.
Por lo tanto, antes de decir nada negativo de nadie ni de nada, reflexionemos y pensemos que es lo que hemos estado decretando anteriormente en contra, seguro que veremos el patrón marcado, ese es el momento en que debemos cambiar nuestros pensamientos y lanzar las palabras de Amor, confianza, seguridad y amistad que el otro necesita para salir de la rueda del pez que se muerde la cola.
A nosotros también nos beneficia esa decisión, ¿que como?, muy sencillo, al dejar de pensar o hablar negativamente sobre alguien este empieza a ver que tu no eres esa persona malvada que solo haces que meterte con el y predisponer a los demás en su contra, por lo que empieza a verte de otra manera y sus pensamientos y palabras sobre ti son diferentes ya no son negativas por lo cual tu dejas, inconscientemente, de expresar esas cualidades negativas y tu vibración se eleva, tu energía circula mas libremente, no hay estancamientos y las enfermedades o bloqueos existentes tienden a desaparecer. Somos una cadena unos nos apoyamos en los otros, no esperemos que los demás den el paso o cambien, demos el paso nosotros, al fin y al cabo es un bien para nosotros mismos.
Pensemos en todo esto y por favor, actuemos en consecuencia, recordemos que estamos aquí para manifestar la perfección del Padre.
Quedad con Èl.
Montse Parés.



